¡Buenos días! Hoy por la mañana hicimos la prueba de nivel para conformar los grupos de clase en los que estaremos estos días. Después, mientras las corregían, hemos estado jugando y tomando el sol (sí, por extraño que parezca) en el jardín de Church of the Holy Rosary, hacía tanto calor que incluso ha venido a visitarnos el Icecream Van. Después hemos tenido nuestra primera sesión con los profes irlandeses.

A las 13:00 nos hemos ido a Burnaby Park para comer nuestro primer sandwich, por ahora, que no estamos empachados, nos encantó. Después nos dividimos en tres grupos para realizar las excursiones.

DUBLINIA.

El grupo de Javier no comió en el parque, teníamos que estar antes de las 15:00 en Dublinia, así que directamente nos metimos en el tren de cercanías (DART) y comimos allí. Al llegar a Dublín seguimos (a duras penas) a John a través de Trinity College hacia el museo. Entre la cantidad de gente que hay en Dublín y la velocidad con la que John camina seguirle se convirtió en todo un reto.

Una vez en Dublinia disfrutamos de la exposición. Es un museo interactivo sobre la historia vikinga y medieval de la ciudad, en el que actores disfrazados asumen el rol de «Dubliners» de la época. La verdad es que es superdivertido, hay disfraces, juguetes, estatuas de la época, etc. Nos encantó.

Después volvimos al tren a través del famoso Temple Bar, aunque no pudimos disfrutarlo mucho porque empezó a llover….

TREASURE HUNT

El grupo de los más pequeños disfrutó de una búsqueda del tesoro por equipos, que tuvo lugar en el pueblo que nos acoge, Greystones. El juego consistía en recorrer el pueblo siguiendo instrucciones y rellenando preguntas relacionados con las tiendas, el paisaje y los edificios locales.

Fue muy divertido ver a todos corriendo de un lado para otro buscando las pistas y la información que necesitaban para completar la búsqueda.

Esta actividad no solo nos sirvió para conocer el pueblo, sino también para conocer a otros estudiantes y niños irlandeses y usar nuestro inglés para intentar llegar a la meta antes que los demás grupos.

La mayoría de los equipos terminó en dos horas, así que pudimos tener un rato libre en el que, a pesar de la lluvia, disfrutamos de un helado o un trozo de tarta. Los más deportistas estuvieron jugando un rato a rugby en el parque antes de que nos viniesen a recoger nuestras familias irlandesas.

BRAY HEAD

El grupo de los mayores ha ido en tren a Bray. Una vez allí, hemos tenido que subir a pie una montaña (Bray Head). A algunos les ha costado más que a otros y han tenido que parar a descansar, pero al final han conseguido llegar todos a la cima. Los chicos han disfrutado de unas vistas espectaculares y han aprovechado para hacerse un book de fotos. Luego hemos vuelto a bajar al pueblo para caminar por el paseo marítimo y se han comprado helados, crepes y algodón de azúcar como recompensa por el esfuerzo que habían hecho. Esperamos que aún tengan hueco en el estómago para la cena con su familia irlandesa…

 

Hoy hemos tenido nuestro primer día de clase como tal  y la verdad es que ha sido bastante divertido. Las clases están divididas en dos sesiones, de 9:30 a 11:00 y de 11:30 a 13:00. Cada sesión la tenemos con un profe diferente, estilos diferentes y dinámicas diferentes.

Después de comer nos dividimos en tres grupos. Los más pequeños visitaron el Natural History Museum en Dublín. Es un museo en el que hay un montón de animales disecados en un edificio muuuy antiguo (sale en algunas series y todo como Penny Dreadful). Para hacerlo más divertido hicimos un pequeño concurso, luego veréis de qué se trata en las fotos…

El grupo mediano tuvo el «Treasure Hunt» por Greystones, carreras para arriba y para abajo con el fin de contestar a las veinticinco preguntas, conocer el pueblo y así saber siempre donde estamos.

El grupo de los más mayores hizo su primera excursión a Dublín. Visitó Dublinia y disfrutó de todas sus actividades…

Nuestro tercer día y casi ni nos hemos dado cuenta. El tiempo pasa volando, y con tantas actividades no nos da tiempo casi ni a acordarnos de llamar a casa. En el cole las cosas siguen evolucionando genial y por las tardes… por las tardes disfrutamos como enanos.

El grupo de los medianos hoy ha probado un deporte gaélico, sí ,aquí tienen unos deportes que sólo practican los Irlandeses alrededor del mundo, que son muy suyos ellos. Hemos aprendido a jugar a Hurling. Es un deporte que mezcla hockey, rugby y fútbol, es difícil de explicar por escrito pero lo que realmente importa es que ha sido una tarde espectacular, superdivertida, hemos aprendido a levantar la bola del suelo, a correr con ella, a lanzar a portería y desde luego algún que otro golpe con el Hurl (el palo) nos hemos llevado… ¡menos mal que teníamos casco!

Hoy fue el turno de el grupo de Alicia para hacer el «Treasure Hunt» por el pueblo, como son los más mayores también han sido los que menos tiempo han tardado en localizar todas las pistas… la experiencia es un grado.

El grupo de los medianos con Adrián, visitó Dublinia, ya hemos hablado antes de este divertido museo así que… ¿Por qué no véis las fotos?

¿Sabéis cómo ha amanecido el día? Pues os lo decimos nosotros, como todos, llueve, hace aire, frío y llueve más. Así llegamos al colegio, con la esperanza de que en algún momento dejara de hacerlo, pero… no, siguió lloviendo. Así que tuvimos que buscar una alternativa a las actividades de la tarde, más que nada porque un grupo tenía playa y aquí el agua ya está fría de por sí pero estar en la playa lloviendo pues como que nos parecía excesivo. Así que pusimos la maquinaria en funcionamiento y empezamos a buscar alternativas y así llegamos hasta lo mejor que se nos ocurría para pasar una tarde calentitos, ir al cine. De esta forma fuimos, a Dun Laoghaire y vimos «Wonder Woman» a una hora muy extraña para nosotros, las 14:30, sí, como leéis a la hora de comer, después de habernos comido el bocata aquí, así que imaginad lo difícil que es luchar contra Morfeo mientras ves una película, pero resistimos y vimos como Dianna nos salvaba de las garras de Ares.

Después volvimos a casa con el tiempo justo para darnos una ducha, cenar, arreglarnos y salir hacia la disco. Porque los jueves tenemos Disco Night. En realidad es más bien música en un gimnasio, porque no hay posibilidad de comprar refrescos y realmente el espacio es eso, un gimnasio, pero la verdad es que lo pasamos muy bien una vez superada la timidez inicial, conocimos gente de otros grupos y pasamos una tarde-noche diferente.

Mañana más.

 

 

Qué difícil levantarse por la mañana hoy después de la disco de anoche. Por la mañana hemos tenido otra vez nuestras clases y en el recreo… ¿adivináis? Sí, llovía, otra vez pensábamos que tendríamos que cambiar los planes para por la tarde porque además hacía un viento de 40 kms/h que ya lo quisieran en Tarifa. Pero como aquí el tiempo cambia de un momento para otro al final a medio día y a pesar de comer dentro del cole pasó todo, y cada grupo pudo realizar sus excursiones.

El grupo de los mayores con Alicia fue a la playa. Y por extraño que pueda parecer y pese a que no se bañó nadie, disfrutaron de una muy buena tarde jugando al fútbol y al baseball. Luego unos se dedicaron a recolectar piedras, otros a saltar de roca en roca, otros a tomar el sol y los más valientes a hacer de reporteros del National Geographic, tanto que lograron ver un par de focas y trataron de amaestrar a algunos cuervos, muy comunes por estas latitudes.

El grupo de los medianos con Javier hizo la visita obligada a Glendalough, que es un conjunto monacal creado por San Kevin en el S.VI, en un valle precioso rodeado por dos lagos. Sólo queda en pie la torre cilíndrica que usaban para defenderse de los ataques vikingos y posteriormente ingleses. El resto, gatehouse, catedral, casa de los curas, St Kevin’s kitchen y la Iglesia de St MAr son sólo restos arquitectónicos pero la verdad es que el paseo es impresionante y los lagos también.

Adrián y su grupo disfrutó de la clase de Hurling y a pesar de los golpes en las espinillas y los resbalones en el césped la verdad es que es una actividad la mar de divertida.

Hoy es sábado y aunque podríais pensar  ¡qué bien, nos levantamos más tarde! pues ¡no! Los sábados aprovechamos para hacer la excursión de día completo así que no sólo no nos levantamos más tarde sino que nos levantamos más temprano que nunca porque tenemos que estar en la estación (que es el centro neurálgico para todo, que te vas de excursión, Dart, que te tienen que buscar tus padres, Dart, que quedas con tus amigos, Dart, que quieres ver gente de todo tipo, Dart).

Así que allí estábamos a las 9 de la mañana y cual fue nuestra sorpresa cuando vimos un autobús blanco de dos pisos que parecía sacado de una película de los años 60 esperándonos. El autobús precioso, retro, hipster me atrevería a decir, pero claro… la velocidad punta no era una de sus virtudes. Después de disfrutar del autobús y del reggaeton de los altavoces de nuestros alumnos (en qué hora los inventaron) llegamos al castillo de Malahide que ahora pertenece al gobierno irlandés pero que durante casi 800 años y hasta hace bien poquito perteneció a la familia Talbot. La visita al castillo es muy entretenida, y se pueden ver las habitaciones con su mobiliario y disfrutar de las historias de fantasmas que lógicamente tiene, como todos los castillos. Después visitamos los jardines, con sus millones de plantas diferentes, invernaderos y el mariposario, que fue la estrella, allá fuimos todos a intentar que alguna mariposa estresada se nos posara encima, soportando estoicamente el calor que hacía dentro.

Después, los chicos y chicas intentaron arrasar con la tienda pero no les dejamos, una vez más, porque hay que ver lo que les cuesta no intentar comprar constantemente, cualquier tienda o ratito que tienen… ¡a comprar! y ahí tenemos que estar nosotros cuan Tío Gilito para que no dilapiden sus asignaciones.

Luego nos fuimos a Howth, un pueblecito a unos 14 kilómetros de Dublín que hace mucho tiempo fue una isla. Lógicamente es un pueblo costero, con su puerto, su faro, sus barquitos, un food market precioso y, desde luego, sus gaviotas.

Las gaviotas fue lo que más nos gustó, están tan acostumbradas a la gente y a sus bocadillos que no dudan en volar a escasos centímetros de ti, con sus picos afilados a la caza de un incauto que deje su bocadillo abandonado por unos segundos. La verdad es que fue algo diferente y que prácticamente eclipsó a todo lo demás.

Después vuelta a casa y a descansar el domingo que para eso están.

Hoy estamos todos disfrutando del día con nuestras familias. Según cuentan los grupos de whatsapp hay de todo, desde visitas a centros comerciales, brunchs, paseos por la playa, etc, hasta los más perezosos que están pasando el día en casa recuperando fuerzas… Las vamos a necesitar para afrontar la segunda semana con energías.

Lunes otra vez. Ese día tan temido por todos y que hace que los fines de semana tengan sentido. Aquí realmente da igual el día que sea porque todos son una aventura, llenos de actividades y pasos, muchos pasos, porque así es como nos desplazamos durante estos 21 días, cosa bastante saludable a la par que agotadora.

Después de contarnos en persona nuestras hazañas del día de ayer y de las clases de la mañana hoy lo que tocaba era bolos, compras y deportes.

El grupo de los más pequeños con Adrián fue en tren hasta Bray a jugar un par de partiditas a los bolos. Así que tuvieron una hora para lanzar una bola tras otra e intentar hacer Strikes y Spares, el caso es que… queda demostrado que los españoles no somos muy de bolos y nuestra habilidad para derribarlos queda en entredicho, gracias que existen las barreras esas que evitan que la bola acabe 99 de cada 100 veces en los carriles de los laterales. Como no habían desgastado suficiente con esta actividad, pues claro, qué mejor que echarse un partidito a la vuelta en el parque, que eso, no lo vamos a negar se nos da un poco mejor, así que ahí estuvimos, quemando unas cuantas calorías más y es que si no fuera por la mantequilla de los sandwiches que nos dan para comer y las chocolatinas, después de tanto paso y tanto deporte estaríamos como el espíritu de la golosina.

Los mayores con Alicia a la cabeza fueron al Leisure Centre para seguir con su plan de puesta en forma personalizado. Nada más y nada menos que unos partidos de fútbol y baloncesto en el pabellón de la piscina (con el calorcito que eso conlleva) y después un relajante baño de una hora, eso sí, aquí son muy serios en la piscina, ni correr, ni saltar, ni tirarte de cabeza, nada de intentar hacer ahogadillas, vamos suuuuperdivertido todo, ah y con gorrito, que les encanta…

Y el grupo de Javier… el grupo de Javier hizo lo que más les gusta, que no es otra cosa que comprar, fuimos a Dublín a Grafton Street. Como ya hemos ido en otras ocasiones tenemos localizadas las tiendas más baratas, así que hasta allí fuimos a un Seasons of Ireland y entramos todos en manada. La cara del dependiente al vernos entrar lo decía todo, tenía una mezcla de satisfacción por las ventas y miedo por la marabunta a partes iguales. Después de agotar las existencias, nos dedicamos a pasear y entrar en otras tiendas hasta que dio la hora de volver o se agotaron los recursos económicos.

Seguimos en la cresta de la ola. Qué remedio, o seguimos el ritmo incansable de actividades o lo sigues, no hay otra opción. Y las elegidas para hoy son… bolos, Natural History Museum y piscina.

De los bolos y la piscina no vamos a hablar porque ya lo hemos hecho con anterioridad y las cosas no cambian tanto de un día para otro.

El grupo de los mayores fue de excursión a Dublín para visitar el Natural History Museum que también lo describimos en otra entrada anterior pero claro, los mayores y los animales disecados pues como que resulta un poco más complicado estirar la visita, a no ser que como profe quieras estar regañándoles todo el rato por estar tirados en el suelo, en un sofá, en la silla del señor que vigila el museo, en una vitrina… así que Alicia, sacó todos sus superpoderes y se lanzó a la aventura de conseguir que nuestros alumnos entraran también en el National Museum of Ireland-Archeology. No fue tarea fácil, exigían reserva, pero claro, para algo somos españoles y los reyes de la picaresca y el mercadeo, así que tras unas arduas negociaciones consiguió el objetivo y cuando a los diez minutos se presentó allí con el grupo, consiguió entrar dejando estupefactos a todos los que lo intentaban y no podían por no tener reserva… ¿habrá algo que se nos resista? Lo veremos en los próximos días…

Hoy el grupo de Adrián y el grupo de Javier repitieron visita, Dublin Shopping y Deportes en la piscina.

Fue el grupo de Alicia el que hizo algo de lo que aún no hemos hablado; Laser Quest. Por si no habéis oído hablar nunca de esto, básicamente consiste en ponerte un chaleco de plástico que te dan junto con una pistola láser para meterte en un espacio cerrado, oscuro y con la música ambiente a tope para perseguir a los del equipo contrario e intentar dispararles. Así contado parece sencillo y hasta piensas que es una chorrada, pero ay madre cuando te pones el chaleco y te disparan a ti un par de veces… Tu chaleco empieza a vibrar y ves como encima te persiguen para seguir disparándote mientras tú no puedes hacer nada (ese ratito que vibra no puedes disparar tú), así que entre el afán competitivo, que no quieres que te disparen una y otra vez, el sonido ambiente y las carreras de unos y otros, al final terminas metiéndote en el papel y actuando como Silvester Stallone en Rambo, pero sin pintarte las rayas negras en la cara. Te saltas las indicaciones de no correr, haces la croqueta si es necesario, saltas detrás de los parapetos, gritas, celebras tus aciertos y una sed aniquiladora te invade. Menos mal que se trata de un juego…

Después ¿sabéis lo que hicieron? ¡Sí! ¡Compras! Y es que nos da igual un Tiger, que un todo a cien, que una tienda de helados, cinco minutos libres siempre son susceptibles de ser utilizados para quemar el dinero que llevamos en nuestros bolsillos.

Finalmente vuelta a Greystones donde nos esperaban los otros grupos para irnos a casa…

Como dice la canción de los Hombres G… «Hoy me he levantado dando un salto mortal….» Bueno, nosotros como profes acompañantes no, pero ellos sí, porque es jueves y los jueves ¿qué tenemos? Exacto, discoteca, así que eso hace que estemos más activos durante todo el día y deseando que lleguen las 20:30 para lucir nuestros mejores modelos y practicar nuestros pasos de baile.

La mañana transcurrió de forma habitual, clase para aquí, clase para allí, juegos, risas, etc bajo un sol radiante, pero esto es Irlanda señores, llueve 365 días al año, por eso es la isla esmeralda y todo es verde, así que justo a la hora del lunch, ¡zas! a llover. Bueno a ratos, pero claro la sensación de comerte un sandwich bajo la lluvia no es excesivamente agradable.

Con esta situación inicial el grupo de los medianos empezaba a expresar sus primeras quejas, que si esto es una castaña (pongo castaña por no repetir sus palabras exactas), que si no me gusta la ensalada en el sandwich, que si el mío tiene mucha mantequilla, que si me puedo comprar unas patatas, un helado, un, un, un… eso da igual, el caso es comprar. No sabían lo que se les venía encima, hoy tocaba hacer el Cliff Walk, que es una ruta por unos acantilados que une Greystones con Bray. 6 kilometritos de nada, pero que para ellos, que están acostumbrados a andar cero patatero, se convierten en una travesía por el desierto. Pronto empezaron a llegar los «cuánto queda», «esto es muy largo», «cuándo paramos», etc, etc… y eso que el paisaje es espectacular. Menos mal que al final divisamos unas cuantas focas, sí, sí, focas, imaginad la temperatura del agua en la playa… y eso calmó los ánimos. Cuando llegamos a Bray estaban tan agotados, que durante el tiempo libre en lugar de salir corriendo todos a gastar dinero se quedaron tumbados en el césped… misión cumplida.

El grupo de los mayores estuvo en Bray derribando bolos y haciendo compras en la calle principal, encontraron una tienda con todo a 1,50€ y pasaron por allí como el caballo de Atila.

Los pequeños por otra parte dedicaron la tarde a hacer deportes en el parque y es que la energía de estos chicos en inagotable, y corren, corren mucho, les da igual que sea detrás de una pelota, de un compañero, de unos cuervos o para conseguir unas patatas gratis. Así que tuvieron una buena y entretenida tarde antes de la disco.

De la disco… de la disco no contamos nada. Lo que pasa en Irlanda se queda en Irlanda.

Por no repetirnos más que el ajo y dado que la inspiración es caprichosa y viene y va, en esta entrada simplemente vamos a comentaros que las actividades realizadas fueron Cliff Walk, Laser Quest y Sports in the Park, por los pequeños, medianos y mayores respectivamente. Mañana tenemos excursión de todo el día, así que dedicaremos la tarde a coger fuerzas, que hay que madrugar.

Nueve de la mañana. Dart Station. El bus blanco de dos pisos y los compañeros de Mallorca están esperando. Destino: Powerscourt Gardens&Waterfall. La casa y los jardines se construyeron en 1971 donde antes había un castillo normando, actualmente es propiedad de la familia Slazenger (¿serán los de las raquetas?). La verdad es que el sitio es simplemente… alucinante. Tiene unos jardines italianos, japoneses, un cementerio de mascotas, fuentes, jardines amurallados y ese césped que lo cubre todo, como si fuera un manto. La sensación es indescriptible y el paseo por los jardines es todo un placer para los sentidos. Y todo esto se ve culminado por… hacer la croqueta. Sí, como leéis. Los jardines tienen unas laderas con una pendiente de un ángulo muy pronunciado que todas las visitas aprovechan para utilizar como un tobogán y rodar para abajo haciendo eso, la croqueta. Es la actividad estrella, a pesar de «estar prohibido» y seguramente en unos años no se acuerden del nombre de sitio y quedará bautizado como los jardines de la croqueta para siempre.

Después de visitar los jardines volvimos a subirnos al autobús para ir a la cascada. La carretera es tan estrecha que el autobús tiene que pararse cuando se cruza con un coche para encontrar el mejor lugar en el que los dos a duras penas puedan seguir su camino, eso sin contar con que discurre en algunas zonas por un bosque tan cerrado que el autobús va arrancando hojas y ramas a su paso. Después de un ratito llegamos a la cascada. Es la cascada más grande de Irlanda y la verdad es que es espectacular. Aprovechamos para comer allí, debajo de la cascada, con un montón de gente más que viene a pasar el día con sus barbacoas portátiles, sus mantas de picnic y sus pelotas de fútbol. Y eso precisamente es lo que hicimos después, jugar un partido de fútbol en una pradera enorme, unos cuantos eso sí, otros aprovecharon para descansar tumbados al sol, porque el día acompaño y hasta hizo calor….

A las 16:45 todos al autobús y ale, para casa. Mañana cada uno con su familia, a ver qué tal se da el día.

Cerrado por descanso.

¿Cuánto falta? ¿queda mucho? me hago pis, resoplidos ¡no puedo más! ¡hasta ahí arriba! Y eso durante casi una hora. Hoy los grupos de medianos y pequeños se juntaron para hacer una actividad que se llama «Climb Bray Head», quizá así, leído, pues parezca que hemos subido el monte Everest por la cara norte en pleno invierno, pero es que en realiad Bray Head es una colina de 243 metros que está al ladito del mar en… a ver si adivináis… ¡BRAY! Es cierto que el desnivel es importante, pero vamos a ver que es un ratito de caminata entre árboles, con una paradita en el medio y cuando llegas a la cima, con su cruz y todo las vistas son espectaculares, y el aire, también es espectacular y después de sudar subiendo más. Así que allí estuvimos haciendo fotos del paisaje, fotos tumblr, fotos de espaldas, qué moda tan rara y demás.

Luego la bajada fue mucho mejor, lógicamente, aunque algún culo terminó en el suelo.

Una vez en Bray y después del gran esfuerzo realizado pues lo de siempre, que si podemos comprar un helado, o un gofre, o un crepe, o un, o un, o un… lo que sea. Así que como los humanos somos así y nos encantan la aglomeraciones y las manadas pues decidieron, todos, comprar un crepe, en la misma crepería, resultado, que perdimos no uno, sino dos trenes, así que llegamos un poco tarde.

El grupo de Alicia disfrutó de un partido de hurling, mucho mejor… ¡dónde va a parar!

Ay como se nota el peso de los días ya… suena el despertador y es como un taladro en nuestros cerebros. El cansancio ya se nota pero un buen desayuno de los que nos ponen aquí, con sus tostadas, leche, cereales, zumo… vamos, de esos que en casa no haríamos en la vida, nos llena de energía para poder afrontar todas las actividades que tenemos por delante.

En las clases estamos ultimando nuestros proyectos de la última semana y la verdad es que nos están quedando muy chulos y estamos aprendiendo muchas cosas sobre Irlanda, su música, su gente, su cultura, etc.

Hoy por la tarde hemos tenido dos actividades, deportes en el parque para los medianos y pequeños y visita a Grafton Street y sus compras por parte de los mayores.

En el parque nos hemos montado un partido de fútbol espectacular, vamos que ni en la Champions, el problema es el de siempre con los postes imaginarios, que si es alta, que si fuera, etc… Aún así emocionante partido. Otro grupo se dedicó a jugar un partido de baseball, el tema bate de gomaespuma y niños alrededor al principio da un poco de miedo pero afortunadamente terminamos todos sanos y salvos. Al final del día un paseíto por la playa, unas patatitas, helados y para casa.

Los mayores, como son mayores disfrutaron de más tiempo y libertad para hacer sus compras, así que al final del día todos contentos, sanos y salvos, que es de lo que se trata.

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